El FC Barcelona ha elegido dos vías distintas en la progresión de dos de sus más firmes promesas. A Hamza Abdelkarim y a Jesse Bisiwu les separan solo 21 días. El delantero egipcio es del 1 de enero de 2008 y el extremo belga, del 22 mismo mes y año. Los dos se entrenan en el día a día de la primera plantilla azulgrana, pero Hamza no tiene que 'bajar' al filial para jugar los días de partido y Bisiwu, sí. El club lo ha decidido de esta manera. Los dos tienen difícil cumplir sus objetivos, pero están convencidos de que lo conseguirán. Son muy jóvenes y con muchísimo futuro por delante.
No es fácil la gestión de estos jóvenes talentos y es necesaria mucha paciencia, también por parte de los futbolistas y sus entornos. Las oportunidades acaban llegando y Hansi Flick no es precisamente sospechoso de lo contrario, pues ha demostrado que no mira la edad, sino los méritos. Pero la realidad hasta ahora es que Hamza Abdelkarim apenas suma 4 minutos oficiales (contra el Rayo Vallecano) en los 6 partidos que llevamos ya disputados de temporada (5 de LaLiga y 1 de la Champions League) y que Jesse Bisiwu debió estrenarse el pasado domingo con el Barça Atlètic en Logroño en un césped artificial que dio mucho de que hablar en la expedición del filial azulgrana por su mal estado.
A la espera de rotaciones
La fórmula ideal no existe y al final, son los propios futbolistas los que deberán encontrar su sitio y la manera de triunfar en el Barça. Hamza Abdelkarim puede estar, de primeras, en una posición más ventajosa que su compañero Bisiwu, pues entra en todas las convocatorias y no 'baja' al filial. Pero por delante, en su posición natural de '9' tiene ni más ni menos que a un Raphinha que se ha erigido como el 'killer' que necesitaba el equipo y a Gabriel Jesus, con lo que conlleva la contrastada trayectoria del brasileño.
Si Flick hace rotaciones, previsibles por ejemplo este miércoles contra el Racing de Santander, la lógica lleva a pensar que antes tendrá su oportunidad Gabriel Jesus, quien apenas suma 16 minutos con los azulgranas: 9' en Mestalla y 6' en el debut de Champions League frente al Feyenoord, con gol incluido.
El camino de Bisiwu todavía se antoja más espinoso. Hansi Flick quiere que el prometedor extremo se foguee antes en el filial y en caso de que pueda entrar en alguna convocatoria, tendrá por delante a Gordon y a Adeyemi por la banda izquierda, donde suele jugar el belga a pierna cambiada.
Dos vías distintas, pero dos realidades similares, la dificultad de hacerse ver en una plantilla plagada de estrellas. Lo que queda claro es que el club confía en ellos. Hamza renovó hasta el 30 de junio de 2030, y se le ha establecido una cláusula de rescisión de 150 millones de euros, y por Jesse Bisiwu el Barça desembolsó 8,5 'kilos'.