Thiago Almada cambia el Metropolitano por el Monumental. A los 25 años, una de las grandes perlas de Argentina pone fin a su aventura en Europa para regresar a Sudamérica. Y lo hace tras una temporada gris en el Atlético de Madrid, rindiendo por debajo de las expectativas y evidenciando que aquellos que aseguraban que debía ser “el relevo de Messi” en la selección quizá pensaron demasiado en grande con sus posibilidades.
Todo indica que Thiago Almada no vuelve a River como puente para regresar al Viejo Continente. El argentino firma con el Millonario hasta el 31 de diciembre de 2030, en una operación por la que el club ha pagado más de 20 millones de euros para arrebatarle el jugador a Flamengo, que estuvo muy cerca de ficharlo antes.
Sin duda, es una buena oportunidad para un Almada que necesita recuperar la confianza que no ha encontrado con Simeone. En el Metropolitano ha estado lejos de convertirse en una pieza indiscutible y sus números reflejan esa sensación. Disputó 40 partidos, pero en la mayoría de ellos comenzó desde el banquillo. Marcó cuatro goles y repartió dos asistencias. Su talento, su capacidad para jugar entre líneas, hacer daño en conducción y su facilidad para asociarse aparecieron a cuentagotas de rojiblanco y no fueron suficientes para ganarse un sitio en el once.
Su llegada al Atlético se produjo después de una trayectoria sensacional en Sudamérica. Primero despuntó en Vélez Sarsfield, dejando 14,6 millones de euros en las arcas del club argentino cuando el Atlanta United decidió llevárselo a la MLS en 2022, con solo 20 años. En Estados Unidos siguió creciendo y en 2024 llamó a su puerta el Botafogo, que pagó casi 20 millones de euros para hacerse con sus servicios.
Fue en el Brasileirao donde se ganó el salto a Europa. Aprovechó la multipropiedad de John Textor y el grupo Eagle, vinculado al Botafogo y al Olympique Lyon, para probar suerte en la Ligue 1. En ese recorrido dejó muestras del futbolista diferencial que convenció al Atlético para apostar por él el pasado verano, desembolsando 21 millones de euros. Sin embargo, Madrid no ha terminado de ser su escenario idóneo.
Ahora, Mateu Alemany ha solventado el error recuperando casi toda la inversión y Almada regresa a uno de los clubes más exigentes de Argentina. El reto será recuperar en el Monumental la confianza que perdió en Madrid y demostrar que aquella etiqueta de futuro referente de la Albiceleste no le quedó demasiado grande.
Cabe recordar que Almada formó parte de la generación que conquistó el Mundial de Qatar y posteriormente estuvo en la selección que alcanzó el subcampeonato en 2026. River le ofrece ahora el escenario perfecto para reivindicarse, volver a sentirse importante y demostrar que su techo no estaba tan lejos como pareció durante su año de rojiblanco. El Monumental será su nuevo punto de partida.