Cantabria esconde algunos de los paisajes más impresionantes de España, pero pocos lugares reúnen tanta historia, naturaleza y tradición como Potes. Ubicado en el corazón de la comarca de Liébana, tenemos muchos que contar del municipio que querrás visitar a partir de ahora.
Este encantador pueblo medieval se ha convertido en una de las principales puertas de entrada a los Picos de Europa y en un destino imprescindible para todos aquellos que buscan descubrir la esencia de la montaña cántabra.
Rodeado por los ríos Deva y Quiviesa, Potes destaca por su entramado de calles empedradas, casas tradicionales y puentes históricos que le otorgan una imagen propia de otra época.
A pesar de haberse reconstruido tras los daños sufridos durante la Guerra Civil, conserva intacto su carácter de montaña y su atractivo de medieval.
Como no puede ser de otra forma en Cantabria, la localidad también es conocida por su gastronomía. El tradicional cocido lebaniego y el reconocido orujo de Liébana forman parte de la identidad de una villa que cada año recibe miles de visitantes atrapados por su cultura y su entorno natural.
A apenas 3 kilómetros se encuentra el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los principales centros de peregrinación cristiana de España. Un histórico santuario que custodia el Lignum Crucis, el fragmento más grande que se haya conservado de la cruz de Jesucristo.
Muy cerca encontramos otros tesoros como Mogrovejo, una localidad declarada Bien de Interés Cultural que destaca por sus casas solariegas, balconadas de madera y una imponente torre medieval, capaz de competir con la mismísima Potes.
Y desde Potes también podemos acceder fácilmente a Fuente Dé, donde el famoso teleférico permite ascender en poco más de 4 minutos a 1.823 de altitud para disfrutar de las mejores panorámicas de la comarca.