El Madrid de Sergio Scariolo tiene este jueves una autentica final, un partido para la supervivencia en los play-offs de la Liga Endesa después de caer de manera sorpresiva en el Movistar Arena ante La Laguna Tenerife (97-98) y poner en peligro su hegemonía en la Liga Endesa y cerrar una temporada para el olvido en el primer año del regreso de Sergio Scariolo al banquillo madridista.
En una serie de cuartos de final a tres encuentros, la derrota en casa del Madrid le deja en una situación al límite, obligado de ganar este jueves (21.00) en la pista tinerfeña si no quiere ver como acaba la Liga Endesa de la peor manera posible después de haberse paseado durante la temporada regular.
Esa suficiencia en el campeonato liguero le llevó a relajarse completamente en el tramo final para centrarse en la Euroliga, pero ahora le puede costar muy caro. Sin éxito en la máxima competición europea, no le prestó atención a la Liga y en un final horroroso de temporada regular, ha sumado nada menos que seis derrotas consecutivas, su peor registro de la historia, con las cinco últimas de liga regular, y la primera en los play-offs.
Con la soga al cuello
Con la soga al cuello, el Madrid se encuentra ahora mismo con la necesidad de asaltar la pista tinerfeña si quiere seguir en la competición, una oportunidad única para el equipo de Txus Vidorreta que hizo historia al ser el primer equipo que entra en los play-offs como octavo clasificado y que es capaz de sorprender al número uno.
Las bajas de los pívots blancos, especialmente la de Walter Tavares, ha resultado devastadora para el equipo de Scariolo, que unida a la baja de Len y Garuba también por lesión, ha obligado a fichar dos interiores de urgencia como Yurtseven y Sissoko, aunque nada comparable con la intimidación del pívot caboverdiano.
Sin juego interior, y con la irregular aportación de sus exteriores dónde solo Mario Hezonja, elegido el MVP de la temporada, ha sido capaz de rendir de manera, regular, el Madrid se encomienda a la garra y el orgullo para intentar salvar los muebles en Tenerife y seguir vivo en la competición liguera.
Una derrota del Madrid en casa que todavía duele más después que el equipo de Vidorreta se presentara en el Movistar Arena con tres jugadores clave lesionados, como Bruno Firipaldo, Rokas Giedraitis y Giorgi Shermadini.
Una situación límite del Madrid, que tiene toda una final por delante y que no puede permitirse perder si no quiere cerrar una temporada catastrófica y con el zurrón sin títulos en 2026, algo que parecía impensable después de los refuerzos del equipo, empezando por el técnico italiano.