El Villarreal CF baja el telón a LaLiga este próximo domingo, 24 de mayo en el Estadio de la Cerámica, a las 21.00 horas, con mucho más que un partido de trámite. El equipo de Marcelino García Toral recibe al Atlético de Madrid en un duelo directo por el tercer puesto, con ambos empatados a 69 puntos y con idéntica diferencia general de goles: +22. Pese a estar ahora mismo el Submarino como tercero y al conjunto rojiblanco como cuarto, el margen es mínimo y el desenlace se resolverá en un duelo con aroma de Finalissima.
Las cuentas son claras para el Villarreal: si gana, será tercero. El triunfo, por cualquier resultado, le permitiría alcanzar los 72 puntos y dejar al Atlético en 69. Lo que no le sirve al conjunto amarillo es el empate, porque en ese escenario ambos acabarían igualados y el golaveraje particular favorecería a los rojiblancos tras el 2-0 de la primera vuelta en el Metropolitano. Por eso, La Cerámica vivirá una final por el podio en la que el Submarino depende de sí mismo, pero sin margen para especular.
Aunque no solo está la posición en la tabla clasificatoria, Mediterráneo desglosa en este informe los motivos por los que el club de la Plana Baixa le conviene quedar tercero, pese a que tanto el tercero como el cuarto tienen garantizada su participación en la próxima Liga de Campeones 2026/27.
Varios millones en juego
Quedar tercero no tiene únicamente valor sentimental. También tiene un reflejo económico. El reparto de los derechos audiovisuales de LaLiga no depende solo de la clasificación final, porque incluye una parte fija, otra vinculada a la implantación social y otra relacionada con los resultados deportivos. Según el Real Decreto-Ley que regula el reparto, el 50% se distribuye a partes iguales en Primera, mientras que la parte variable se divide entre resultados deportivos e implantación social. En esa tabla deportiva, el tercer clasificado computa con un 13% y el cuarto de LaLiga con un 11%.
Traducido al caso particular del Villarreal, el salto del cuarto al tercer puesto puede suponer varios millones de euros paras las arcas. Si se toma como referencia el reparto de ingresos audiovisuales de Primera de la temporada 2024/25, que ascendió a 1.292 millones tras ajustes y obligaciones, la diferencia inmediata en el tramo deportivo rondaría los 2,3 millones.
Pero como LaLiga pondera las cinco últimas temporadas —35% la última, 20% la penúltima y 15% cada una de las tres anteriores—, el impacto acumulado puede acercarse o superar los 6 millones de euros si el volumen de ingresos se mantiene estable. Por eso, hablar de una diferencia de unos 4 millones entre ser 3º ó 4º es una aproximación prudente dentro de una horquilla bastante realista.
Prestigio, escaparate y mensaje de club: ‘Campeón de los mortales’
El dinero no lo explica todo. El Villarreal ya tiene asegurada la Champions League, pero acabar tercero significaría presentarse en Europa desde otra altura. No es lo mismo entrar en la Liga de Campeones como cuarto que hacerlo como el mejor equipo de LaLiga por detrás de los dos gigantes.
Ser tercero supondría ganar una batalla de prestigio ante el Atlético, reforzar el relato de una temporada sobresaliente y cerrar el curso logrando el título testimonial que se conoce como el del ser el Campeón de los mortales.
Además, en un verano en el que el club prepara un cambio de modelo, con una mayor apuesta por jóvenes, talento de proyección y la Cantera Grogueta, terminar tercero sería un mensaje poderoso: el Villarreal puede competir arriba sin renunciar a su identidad. El podio también tiene valor de mercado, de reputación y de atracción para futbolistas que miran el proyecto amarillo como un destino de Champions League.
Una clasificación histórica
El tercer puesto tendría también una lectura histórica. El Villarreal ha subcampeón de Liga una vez, en la temporada 2007/08, y ya firmó un tercer puesto en la 2004/05, una de las campañas que consolidaron al club en la élite española, ambas con Manuel Pellegrini en el banquillo. Repetir esa posición supondría igualar la segunda mejor clasificación liguera de su historia y cerrar una Liga que quedaría marcada como una de las más importantes del Submarino.
Por eso mismo, el Villarreal-Atlético de Madrid no es una simple despedida. Es una oportunidad para añadir millones, prestigio y memoria. Una última noche para demostrar que esta temporada no solo ha servido para volver a la Champions, sino para mirar a los ojos a los grandes y terminar en el podio de LaLiga. Para ello, eso sí, habrá que ganar la Finalissima en el Estadio de la Cerámica.
Homenaje a Marcelino
Cabe recordar que el Villarreal aprovechará el duelo para homenajear a Marcelino. Sin duda, una bonita forma de terminar. La salida de Marcelino pondrá fin a su segunda etapa en el Villarreal, iniciada en noviembre de 2023 y que se cerrará en junio de 2026. Habrán sido dos temporadas y media en las que el técnico asturiano ha devuelto estabilidad, ambición y resultados a un equipo que volvió a engancharse a la élite de LaLiga y que ha conseguido un hito sin precedentes para la entidad: clasificarse dos temporadas consecutivas para la Champions League.
Celebración por la clasificación a la Champions
Y será en la fiesta de la celebración por la clasificación a una nueva edición de la Liga de Campeones, que se efectuará tras el partido ante el Atlético, donde el Villarreal hará el reconocimiento público que Marcelino merece por toda su trayectoria y éxitos en el Submarino. El asturiano se va como el entrenador con más partidos dirigidos en la historia del Villarreal CF. Si completa el calendario previsto hasta final de temporada, cerrará su trayectoria amarilla con 298 encuentros oficiales entre todas las competiciones.