El París Saint-Germain se proclamó el miércoles campeón de la Ligue 1 francesa con una victoria definitiva en Lens, su inmediato perseguidor. Este domingo, Luis Enrique y sus jugadores recibieron el trofeo en el derbi contra el París FC en un peculiar acto antes de arrancar el partido junto a sus aficionados. En esa celebración estuvo el exjugador del Valencia CF Kang In Lee. El surcoreano levantó su décimo título con el conjunto parisino con la final de la Champions League contra el Arsenal a la vuelta de la esquina y un Mundial con su selección en el que tiene muchas esperanzas depositadas.
El surcoreano Kang-in Lee sigue ampliando su palmarés en el fútbol europeo. Tras conquistar la Ligue 1, el mediocampista ofensivo alcanzó su décimo título como jugador del PSG, consolidándose como una de las piezas asiáticas más exitosas de la actualidad.
Desde su llegada al conjunto parisino, Kang In Lee ha sumado una impresionante colección de trofeos. Con el PSG ha conquistado la UEFA Champions League 2024/25, tres títulos consecutivos de la Ligue 1 (2023/24, 2024/25 y 2025/26), dos Copas de Francia y dos Supercopas de Francia. A ello se añade esta temporada también la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental, reflejando el dominio reciente del club francés tanto a nivel local como internacional.
39 partidos oficiales
El internacional surcoreano, rodeado de estrellas mundiales, no es titular indiscutible para Luis Enrique pero sí tiene la confianza del técnico y entra en su rueda de rotaciones. Esta temporada ha disputado 39 partidos entre todas las competiciones (27 de liga, 10 de Champions, 1 de la Supercopa de Europa y 1 de la Intercontinental) con 4 goles y 5 asistencias en total.
El ex del Valencia CF sigue destacando por su calidad técnica, visión de juego y capacidad para desequilibrar en ataque, un juego que convence al cuerpo técnico y le ha servido para ganarse el cariño de la afición parisina. Con apenas 25 años, Kang In Lee ya presume de un palmarés reservado para muy pocos futbolistas de su generación. En dos semanas jugará la final de la Champions contra el Arsenal. Después, le espera un Mundial al que llega maduro y en el que tiene depositadas muchas esperanzas.