MWafrika
sports

FC Cartagena: un Ibiza irregular y decepcionante, penúltimo escollo para alcanzar la gloria

Cuando los analistas y los periodistas especializados de la Primera Federación trazaban sus quinielas antes del inicio de la presente temporada, el nombre del Ibiza aparecía subrayado, en negrita, en la columna de los candidatos al ascenso. Un presupuesto alto, una plantilla de campanillas y una entidad que había demostrado ambición en los últimos ejercicios dibujaban un horizonte ilusionante. Hoy, a dos jornadas del final del campeonato, ese horizonte se ha tornado gris oscuro. El Ibiza de Miguel Álvarez llega a la cita de mañana (21:00 horas, estadio Can Misses) con la permanencia aún sin certificar. Tiene cuatro puntos de margen sobre la zona de descenso y la mirada puesta en un partido que en el vestuario insular se vive, sin ambages, como una final. Esa sensación que comparte el FC Cartagena, la de jugar una final, sí que se percibe de manera diferente en ambos bandos. En Ibiza hay angustia, en Cartagena hay ilusión. Ese factor psicológico puede ser clave para un cuadro albinegro que se presentará en el feudo celeste con varias bajas importantes, pero con la moral por las nubes.

La caída del Ibiza es, junto a la del Real Murcia y la del Nàstic de Tarragona, una de las grandes decepciones de este curso. Tres clubes con posibilidades reales de pelear por las plazas de ascenso directo o, cuando menos, por los puestos de ‘play off’, que han naufragado de manera estrepitosa a lo largo de los meses, víctimas de su propia inconsistencia y que ahora hiperventilan en busca de salvarse.

Con 47 puntos en el casillero tras 36 jornadas, el Ibiza no puede permitirse el lujo de especular. La aritmética, aunque no lo condena, tampoco le permite mirar hacia otro lado de momento. En la isla existe la convicción de que mañana debe ser la noche en la que se levante el acta de defunción del fantasma del descenso, porque la última jornada deparará una visita al Europa que no invita precisamente al optimismo. La presión, por tanto, es máxima. Y esa presión, paradójicamente, puede convertirse en el mejor aliado del FC Cartagena.

El técnico, Miguel Álvarez, que dirige al conjunto pitiuso, tiene previsto salir con prácticamente el mismo once que cayó derrotado la semana pasada en el Rico Pérez de Alicante ante el Hércules. La única variación obligada llega bajo palos: Ramón Juan, el guardameta titular, fue expulsado en aquel encuentro y cumplirá sanción, por lo que su lugar lo ocupará Tao Paradowsky, el portero que saltó al campo en los últimos treinta minutos del choque alicantino y que tendrá la oportunidad de demostrar su valía desde el inicio. Una responsabilidad nada menor para un guardameta que deberá asumir el protagonismo en un partido de las características del que se avecina.

La línea defensiva, por su parte, llega muy mermada. Las bajas de Nacho González, Manu Pedreño y José Albert, junto a la del atacante Izan, conforman un parte de guerra preocupante para Álvarez. La única duda de peso en la confección del once tiene nombre propio: Bebé. El veterano extremo caboverdiano ha visto reducido su protagonismo en las últimas semanas, pero el rendimiento poco convincente de Max Svensson, señalado por sus ocasiones desaprovechadas en el Rico Pérez, podría propiciar su regreso al equipo inicial. Miguel Álvarez salió a defenderle públicamente en la rueda de prensa previa al encuentro, pero no confirmó su titularidad. El resto del once se espera que sea el que jugó el pasado fin de semana.

El Ibiza llega a este partido en un momento positivo en cuanto a juego, pero no tanto en cuanto a resultados. El cuadro celeste llega tras ganar 4-0 al Sanluqueño de forma contundente; también sacó un empate meritorio del feudo del Villarreal B, pero que no es capaz de enlazar rachas de resultados que le permitan alejarse de los puestos comprometidos. La derrota en Alicante fue el enésimo paso atrás.

El conjunto ibicenco ha vivido esta temporada en una montaña rusa emocional. En el Cartagonova, cuando el FC Cartagena atravesaba uno de sus peores momentos del curso, el conjunto celeste se impuso con una goleada de escándalo, un 1-4 que parecía presagiar el despertar definitivo de un equipo que tenía herramientas para ser mucho más de lo que estaba siendo. Pero aquella victoria no fue el punto de inflexión que todos esperaban. Fue otro espejismo en una temporada plagada de ellos.

Territorio por asaltar

El Cartagena llega a Can Misses sin demasiadas alegrías históricas en ese feudo: dos derrotas y dos empates en sus cuatro visitas anteriores al recinto ibicenco. Pero este año las circunstancias mandan. El equipo albinegro querrá aprovechar la tensión psicológica que atenaza al Ibiza, jugar con el miedo a la permanencia del rival y convertir esa angustia en su mejor arma táctica. Asaltar Can Misses por primera vez en la historia del club cartagenero sería, además, una hazaña con un valor añadido incalculable de cara a la recta final de la competición.

Esta mañana, antes de volar rumbo a las Pitiusas mañana por la mañana, el FC Cartagena completará su último entrenamiento en la Ciudad Deportiva y hablará Íñigo Vélez. Un trabajo de puesta a punto para un partido en el que se cruzan dos equipos con objetivos opuestos, pero con la necesidad de ganar parecida.

Fuente original: www.sport.es →